Categoría: ARPA ROTA

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El poeta y el otro

1 He luchado a martillo de alfiler intentado clavar en los papeles mariposas de humo y he vuelto a tropezar con alambradas donde gritos de lentos garabatos me robaron el sueño. Escribo en el aire hormigas de cenizas. 2 La nube de mi insomnio pasea sus espejos por mi frente y encierra en sus pasillos...

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Llamada en la noche

Golpeo con mis puños las puertas de la noche, sabiendo que mi grito no llegará a la estrella donde los hombres del espacio sostienen en sus manos el vuelo de la luz. Pero sigo gritando por esta tierra oscura que se pudre con su fango de luces de diamantes. Pido paz fuera de los cuarteles,...

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Villancico a Extremadura

Extremadura pobre para los pobres. Grandes cotos de caza, tierra sin hombres. Conquistaste los mundos para tu España. Tú que todo lo diste no tienes nada. Pueblo extremeño. Peregrino del hambre por otros pueblos. Villancico en la brisa de las encinas. Extremadura llora por tu campiña. Río Guadiana: las nucleares quieren matar tus aguas. Hoy...

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Antivillancico para no cantar la Navidad

En la navidad todos somos navibuenos, todos somos caritativos y hermanos de nuestros hermanos y por ser bondad de un día no debemos permitirnos el lujo anticristiano de “adorar al Niño que ha nacido ya”. Porque esta noche nacerán muchos niños que no tendrán ni un poco de paja para arropar sus fríos, ni un...

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Poema en forma de barrendero

El hombre recogía los cagajones de los caballos que abrían la comitiva de la Semana Santa. Guardias civiles montados con sables desnudos herían la penumbra. Detrás venía la cruz, venían los cirios, nazarenos, gobernadores y obispos. Detrás venía la imagen de Jesús llevada por el pueblo, las mujeres descalzas hambrientas de pan y luz. Olía...

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A Jesús muerto

Sobre tu frente azul la noche ha golpeado con su tibia campana de luna estremecida; la pulpa del lucero ha descendido hasta el cáliz partido de tu boca sedienta, lloviéndole el rocío de la vida que sangran las sonámbulas estrellas. La noche tiene un sueño suspendido en el nido cerrado de tus cuencas y el...

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Elegía a un papel de estraza

Os voy a contar una historia, la tragedia de un papel de estraza que en la puerta de un almacén, liberado de la pringue crujía sonoro de brisa baja. Rodaba oscuro como la piel de un toro, escupía nostalgias de apresar el volumen de un queso o la riqueza quemada en el hambre del chorizo....

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Poema para mirar al hombre de oficina

Nicho de fría fábula recoge la cansada atención de tu mirada, máquinas de escribir, calculadoras, escupen sus metales en tu entraña. Cristales que te cubren como a un pez sin la azul evasión que deja el agua, órdenes que carcomen tu cerebro y te hacen caracol de la palabra. El día toca su campana gris...

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Para mirar a los albañiles

Trapecistas del hambre de la muerte subís desde la tierra construyendo colmenas para el hombre. Os miro en el andamio ganando el pan diario contra el viento y no tenéis el sueldo que en los circos pagan a los artistas del trapecio. Soldados del espacio sobre un hilo manejando el ladrillo y el cemento, siluetas...

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Las mujeres sembradas

Inmensas caravanas de mujeres hinchadas llevan cirios de ortigas en pulidas manos. Interrogan los astros, huelen la blanca piel de las tahonas y se palpan los vientres donde están palpitando futuros esqueletos. Las mujeres sembradas miran al cementerio y aprietan en sus labios deshojadas canciones, donde pone la muerte unos rotos pañales para arropar al...