Todavía

Todavía no se ha ido todo el humo,
todavía están las sombras
ocultando la libertad de España;
todavía está el hombre con sus naves
haciendo payasadas en el cielo
y el cáncer en la tierra
comiéndose a la gente.

Todavía el amor está dormido,
dormida la amapola, el alba y las palomas.
Todavía está el hombre jugando con los átomos
y envenenando el aire que respira.
Todavía se pudren los niños,
se matan los hombres
y la babosa del odio
mancha el campo del alma.

Todavía está Dios en las iglesias.
Todavía está todo todavía.

[III,114]